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Cuidar y limpiar bien las sombrillas

6 consejos de cuidado para su sombrilla

Las sombrillas están expuestas a fuertes inclemencias del tiempo en el día a día, pero su cuidado no es complicado. Con las medidas adecuadas de limpieza, almacenamiento y uso podrá prolongar notablemente la vida útil de su sombrilla. En esta guía le mostramos los consejos más importantes para el cuidado de las sombrillas.

Consejo 1: Cerrarla en el momento adecuado

El uso correcto en el día a día es decisivo para la durabilidad de su sombrilla.

  • No deje nunca la sombrilla cerrada mientras esté húmeda. La humedad en estado cerrado crea las condiciones ideales para el moho, las manchas y los olores desagradables. Deje siempre que la sombrilla se seque por completo antes de cerrarla. Si excepcionalmente no fuera posible, ábrala de nuevo lo antes posible para que se seque del todo.
  • También conviene tener cuidado con el viento. Incluso las sombrillas de alta calidad están diseñadas solo para determinadas fuerzas de viento y las rachas fuertes pueden dañar las varillas. Cierre la sombrilla a tiempo cuando se levante viento y asegúrela cerrada con una cinta o una funda para que la tela no sufra tensiones innecesarias.
  • Además, la radiación solar intensa puede decolorar la tela y, sobre todo, las impresiones digitales. Por ello es recomendable cerrar la sombrilla también en los días soleados cuando no se utiliza. Si el tejido pierde aspecto pese a una alta solidez a la luz y a un cuidado correcto, en muchos modelos puede sustituirse sin problema.

Consejo 2: Limpiar la sombrilla

Una limpieza regular de las sombrillas es importante para prolongar su vida útil y mantener un aspecto cuidado.

Las estructuras de aluminio, acero o madera son fáciles de cuidar y requieren poco mantenimiento. La tela, en cambio, debe liberarse con regularidad de suciedad, polvo y restos de insectos. Especialmente problemáticos son los excrementos de aves e insectos, ya que pueden atacar las fibras textiles si no se retiran a tiempo. Por norma general: cuanto más reciente es la suciedad, más fácil resulta eliminarla.

  • La suciedad ligera se elimina con cuidado con un paño húmedo, un cepillo suave o un aspirador con accesorio de cepillo.
  • En caso de suciedad más intensa se recomienda limpiar con agua tibia, una esponja suave y un detergente suave. El producto debe actuar unos 15–20 minutos antes de aclararlo a fondo con agua limpia. Después, deje siempre secar la sombrilla completamente abierta.
  • Si aparece moho hay que extremar la precaución. Los casos leves pueden limpiarse con cuidado. A continuación, un tratamiento con una solución suave de alcohol y agua puede ayudar a limpiar las zonas afectadas. Aquí vale: mejor tratar varias veces con suavidad que una sola vez con fuerza.
  • Deben evitarse en todo caso los productos agresivos como el cloro o la lejía, ya que pueden dañar de forma permanente el tejido y la impregnación.

Nota: en muchos modelos la tela puede retirarse opcionalmente para una limpieza intensiva.

Consejo 3: Almacenamiento correcto

Un almacenamiento correcto es decisivo para proteger el material y la mecánica a largo plazo.

  • Si no se utiliza durante un periodo prolongado, especialmente en invierno, la sombrilla debe guardarse en un lugar seco y bien ventilado. Deben evitarse los espacios húmedos y cerrados sin circulación de aire, ya que allí se forman rápidamente moho u olores.
  • Antes de guardarla, la sombrilla debe limpiarse a fondo y secarse por completo.
  • Además, se recomienda utilizar una funda protectora. Esta protege del polvo, la suciedad y la humedad. Las fundas de calidad suelen ser de poliéster resistente con recubrimiento de PU, repelen el agua y al mismo tiempo son transpirables.

Consejo 4: Aprovechar las opciones de reparación

Una tela dañada o algunas varillas defectuosas no obligan necesariamente a sustituir toda la sombrilla. En muchos casos estas piezas se pueden cambiar sin más. Para prolongar la vida útil de su sombrilla ofrecemos por ello una amplia selección de recambios.

¿No encuentra un recambio concreto en nuestra tienda o tiene dudas sobre la reparación? Entonces póngase en contacto con nosotros sin compromiso.

Consejo 5: Renovar la impregnación

La impregnación hace que la sombrilla siga repeliendo el agua y la suciedad.

  • Todas las sombrillas vienen impregnadas de fábrica, de modo que al principio el agua resbala bien y la suciedad se adhiere menos. Con el tiempo, sin embargo, esta capa protectora puede perder eficacia por la radiación UV, la limpieza y las inclemencias del tiempo. En ese caso puede utilizarse un spray impregnante específico para textiles de exterior para restablecer la función protectora.
  • Si la impregnación deja de funcionar de forma fiable pese al tratamiento, el cambio de la tela suele ser la mejor solución.

Importante: las sombrillas están concebidas ante todo como protección solar y no ofrecen una protección completa frente a la lluvia. Ni siquiera una impregnación intacta puede detener por completo una lluvia fuerte o persistente. Para ese uso son más adecuadas soluciones alternativas como las carpas plegables o los pabellones.

Consejo 6: ¡Elija la calidad adecuada desde el principio!

El cuidado solo puede dar buenos resultados si la calidad de la sombrilla es la adecuada.

Los modelos de calidad cuentan con estructuras estables de aluminio, acero o madera y con telas de poliéster resistentes e impregnadas. Estos materiales están pensados para durar y para un cuidado sencillo. Ya en el momento de la compra debe tenerse en cuenta el uso previsto. Según la ubicación y el uso, los requisitos de estabilidad son distintos, especialmente en el ámbito profesional.

¿Todavía busca la sombrilla adecuada? ¡Ningún problema! Hemos reunido 10 consejos para comprar sombrillas que seguro le ayudarán.

Resumen: los consejos de cuidado más importantes

La vida útil de una sombrilla puede prolongarse notablemente combinando un uso correcto, una limpieza regular y un almacenamiento adecuado. Bastan medidas pequeñas y periódicas para conservar la función, la estabilidad y el aspecto durante muchos años, tanto en el ámbito privado como en el profesional.

  • No dejar nunca la sombrilla cerrada mojada
  • Retirar la suciedad gruesa con regularidad
  • Limpiar con suavidad y sin productos agresivos
  • Guardar en seco y protegida, idealmente con una funda
  • Renovar la impregnación cuando sea necesario
  • Tener en cuenta el uso previsto y la calidad ya en la compra